La imitación de la «Hermana» – nuestra Señora del Monte Carmelo

En esta fiesta de Nuestra Señora del Monte Carmelo, repensemos un poco lo que significa el título de «Hermana».

El primer texto donde los Carmelitas dan a María el título de «Hermana» es «La institución de los primeros monjes», famosa obra publicada a fines del siglo XIV. Este nombre, tan simpático, refleja la frescura y el ingenio de su piedad mariana. Aparece en un contexto legendario que es completamente ajeno a nuestra mentalidad actual, pero que representa un modo de expresión muy común en la Edad Media. Lo que nos interesa en estos textos antiguos no es su pretensión histórica, sino la intención espiritual. La idea que quieren expresar es la de una relación familiar entre los carmelitas y María debido a la similitud de su modo de vida con el de la Virgen de Nazaret.

El primero en desarrollar esta idea es el teólogo Jean Baconthorp, quien escribe a principios del siglo XIV un pequeño tratado en el que quiere mostrar que el estilo de vida descrito por la Regla del Carmelo corresponde punto por punto al de María. La leyenda eliánica, que comienza a tomar forma casi al mismo tiempo, refuerza las conclusiones del autor.

Los carmelitas gradualmente consideran al profeta Elías no solo como su modelo, sino como su «fundador» en sentido histórico y jurídico, lo que un día hará que Baronius diga que el deseo de una antigua nobleza «a veces lleva a los hombres al delirio». Sea como fuere, nuestros Carmelitas de la Edad Media están absolutamente convencidos de que su «fundador» es el que inauguró el modo de vida del celibato consagrado y que sus sucesores del Monte Carmelo fueron los únicos que lo siguieron hasta la venida de la Virgen María. Como Ella es la primera mujer que ha vivido el estado de virginidad consagrada, los «hijos de Elías» concluyen naturalmente que existe una fraternidad espiritual entre ellos y María.

No es imposible que esta idea haya sido corroborada por un juego inocente de palabras. El título de los Carmelitas era, por lo tanto, «Hermanos de Santa María del Monte Carmelo», pero aquí la palabra «Hermanos», aunque tiene cierta resonancia espiritual, la pretensión era más bien la de colocar a los carmelitas en una categoría particular de religiosos, la de los ‘mendicantes’.

Tanta ingenuidad hace casi reír. Desconcierta donde puede acabar el significado espiritual de ciertas consideraciones. Primero observemos que el título de «Hermana» aplicado a María puede encontrar un significado teológico. El Concilio declaró que la Virgen María es nuestra hermana por el vínculo de la naturaleza. La Virgen María se nos acerca como una hermana. El Concilio no duda en afirmar que al igual que nosotros, «Ella peregrinó en la fe» (LG 8,58).

Para regresar específicamente a la espiritualidad carmelitana, la intención subyacente de este nombre de «Hermana» es obviamente el deseo de imitar a la Virgen María como el modelo más apropiado para este tipo de vida esencialmente contemplativa. Es sobre todo la escena de la Anunciación la que ha acaparado la meditación de los Carmelitas y las Carmelitas. Ellos vieron en Ella el modelo perfecto de su propia vida. Una vida dedicada a la soledad y al silencio. El silencio no es esencialmente una actitud externa, sino una profunda realidad espiritual, que apunta a fomentar la escucha de la Palabra, la acogida de la misma y la total obediencia a Dios.

¡Feliz Fiesta de nuestra Madre y Hermana, Reina del Carmelo!

 

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