La fauna del Monte Carmelo

Cuando era un joven estudiante de Filosofía recuerdo la frase de un padre carmelita asturiano que nos hablaba de la fauna del Carmelo para referirse los frailes de la Orden del Carmen Descalzo. Era una especie de chiste para hacernos ver la variedad de personas y estilos que había y hay dentro de la Orden. El dicho venía por las primeras palabras con las que comienza el himno «Flos Carmeli», «Flor del Carmelo» y también hacía referencia a la flora abundante del Carmelo. Que eso significa la palabra Karmel, viña, flora, jardín, paraíso…

Y resulta que me he encontrado con un artículo en el que se nos muestran todos los animales que había en el Monte Carmelo en la tercera década del siglo XX. Así lo expresó el Cronista:

La fauna es tan variada como la flora. En los grandes matorrales se refugian animales salvajes. Cada vez hay menos de ellos. Con frecuencia los chacales en grupo vienen a aullar hasta debajo de las ventanas del convento, cuando anochece. Pero esto no decimos que sea lo normal. Otras veces estas tímidas bestias se alejan cuando ladran los perros o con los golpes de las manos. Las luces del faro las espantan y las alejan. Todavía quedan hienas, grandes serpientes que miden hasta más de un metro de largas. Parece que la última pantera fue ejecutada antes de la guerra (se refiere a la Primera Guerra Mundial). Uno de nuestros hermanos, que reside en el convento del Sacrificio, ha matado con golpes de bastón varios gatos salvajes. Puede ser que un lobo, descendiera de los altos de Taurus siguiendo a los trashumantes, y se perdiera por estos parajes.

«Todos los pájaros de Palestina se encuentran aquí en multitud desde el águila hasta el gorrión. La abubilla, el pájaro carpintero, el jilguero, el canario, y sobre todo la perdiz, son los volátiles que más se encuentran. El Monte Carmelo es el refugio para la caza. Sobre los permisos de caza dados por el gobierno, un sello estipula «excepto sobre la propiedad del convento del Monte Carmelo y a lo largo de la playa entre Caiffa y San Juan de Acre». Posteriormente nos muestra los animales domésticos. Destaca los caballos, asnos, camellos, vacas, ovejas y cabras, y alguna mula. El caballo suele ser de raza siriana, importado del Asia Menor. Hay que ir a Transjordania para encontrar el auténtico caballo árabe. El camello de la región es de Asia Menor».

Tres siglos antes el P. Próspero del Espíritu Santo dejo escrito: «los animales que se hallan en este monte son muchísimos jabalíes y muy grandes lobos, zorros y una especie entre lobos y zorras que los llaman “vauy dobbe” (hienas), tan grandes como lobos grandes y matan a los hombres, leones, pardos, liebres, conejos, ciervos, venados y cabras montesas y otra especia semejante a los monos pequeños, perdices sin número, águilas y halcones, que se crían en las peñas de los pueblos».

Lo más curioso, al menos para mí, es la existencia de panteras dentro del Monte Carmelo. Hoy no queda ningún felino de esta especie. Pero sabemos que existieron y vivieron por estos parajes carmelitanos.

P.  Óscar I. Aparicio Ahedo, ocd.

 

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