Chile y el monumento a la Virgen del Carmen

En la explanada que existe entre el convento del Monte Carmelo y la hospedería Stella Maris se halla desde 1894 una estatua de bronce de la Virgen del Carmen que fue un regalo de la nación de Chile a su patrona y protectora la Virgen del Carmen.  Así se expresa la placa que hay en el monumento: «La República de Chile consagra este monumento a la Madre de Dios, Virgen del Carmelo Patrona jurada de sus ejércitos Protectora especial de sus hogares. En testimonio de gratitud y del amor que deben a Ella la nación y sus hijos. Ave María, gracia plena da a los chilenos que te Veneran, amor de Patria y amor de Dios». El bronce según la tradición se lo debemos al Almirante Don Jorge Montt, Presidente de Chile, que hizo fundir la imagen de la Virgen con el bronce de los cañones del Ejército chileno.

Hemos encontrado que el autor de dicha estatua era Felipe Moratilla Parreto. En el Archivo del convento del Monte Carmelo hemos hallado varias cartas fechadas desde 1893 hasta 1895. Por ellas sabemos que él fue el escultor que realizó la estatua de la Virgen del Carmen. Nació en Madrid en 1827 y murió en Roma en 1908 o 1909. Fue un autor notable que fijó su residencia en Roma. Entre sus obras más señeras cabe destacar: El grupo «Fe, Esperanza y Caridad» (Madrid, Museo Nacional del Prado), en mármol de Carrara, firmado en la base «F. MORATILLA. ROMA. 1876.». Una versión de este grupo de «las tres virtudes» corona el monumento funerario al general Bulnes (1799-1866) en el cementerio de Santiago de Chile. Las otras tres obras suyas que se conservan el Museo del Prado son: «Una ninfa en la fuente» (Mármol, 1866); «El pescador napolitano» (Bronce, 1877) y «Dios pan en forma de Herma con Baco» (Bronce, 1887).

En 1880 ejecutó el sencillo «Panteón de los Españoles» en el cementerio Monumental Verano de Roma. También es el autor del monumento funerario en mármol de Carrara a los Papas «Calixto III» y «Alejandro VI», relieve de 1881 en la iglesia de Santa María de Montserrat de los Españoles en Roma.  Dejó su impronta en el altar mayor de la catedral peruana de Arequipa en 1892. También realizó un monumento al general «José Padilla» en Colombia. Y es especialmente conocido en Madrid por las Esfinges de bronce de 1895, que flanquean el acceso al Museo Arqueológico Nacional.

La persona chilena que encargo el monumento y que aparecen la documentación que conservamos en el Archivo del Monte Carmelo fue D. Ramón Ángel Jara Ruz (Santiago de Chile, 2 de agosto de 1852 – La Serena, 9 de marzo de 1917) Cursó Leyes en la Universidad de Chile. Fue ordenado sacerdote en 1875. Administrador apostólico de la diócesis de Valparaíso desde el 13 de marzo de 1894, hasta su nombramiento como obispo de la Diócesis de Ancud el 28 de abril de 1898. Obispo de La Serena desde el 31 de agosto de 1909 hasta su fallecimiento el 1 de marzo de 1917. Entre su obra más importante destaca el poema, Retrato de una Madre.

Estas dos personas, el escultor (Felipe Moratilla) y el benefactor (Mons. Ramón Jara) son los mayores responsables de que el monumento de la Virgen del Carmen se mantenga como un recuerdo y bendición a Chile desde lo alto del Monte Carmelo.

P.  Óscar I. Aparicio Ahedo, ocd.

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